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Un cuento de miedo y suspense

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EL ESPEJO DE LA MANSIÓN ENCANTADA Detrás del rayado espejo de forma elíptica que Mirella tenía en las manos, un reflejo desconocido se movió – como si hubiera alguien a sus espaldas. Otra persona, o quién sabía qué era lo que asustó a la joven para que lo soltara de repente. El espejo se cayó en el suelo rompiéndose en unos grandes trozos irregulares. Del grito de horror que la chica soltó, sus padres entraron preocupados en la habitación, preguntándole qué había ocurrido. Ella no respondió, solo miraba atemorizada su pie sangrante. Su madre le limpió la herida y recogió los restos del espejo. Los tiró a la basura en el patio, y todos se olvidaron de ello.  Una hora más tarde, ya estaban cenando, conversando vivazmente en el amplio comedor de la vieja vivienda, la que alquilaron para la fiesta. Por el motivo del aniversario de la boda de los padres de Mirella, decidieron lanzarse en una aventura buscando algo especial para la celebración. Se fueron lejos de casa llevándose...

Un cuento maravilloso

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EL BUHO DE ARCILLA La noche caía enigmática entre las sombras de los altos árboles empapados por la incesante lluvia, sobre el poblado apartado al noreste. Allí donde solo subían los pastores para llevar los rebaños a pastar en los montes, nadie más se atrevía a pisarlos. Hacía tres días seguidos que no paraba de llover. La fuerte tormenta había arrastrado  un río de alfombras de color delante de las casas, y ahora el camino hacia la carretera parecía un grueso tapiz asiático. El agua se colaba por los encogidos techos dándoles un triste matiz oscuro. El verano se iba, poco a poco, y su inseguridad de marcharse se percibía persistente, en su apasionante deseo de quedarse aquí, con las flores salvajes y las aromáticas hierbas. Quería estar un rato más entre los habitantes de esa aldea aislada en su taciturno paisaje. Oscurecía rápido. La noche avanzaba arrastrándose entre los porches de las casas detrás de cuyas pequeñas ventanas, llameaban las sombras de las velas....

Un cuento de miedo

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EL REFLEJO DEL FULAR Saltó la caja que estaba al lado de la mesita de noche, y, abatido del viaje, se fue a dormir. La cama era estrecha e incómoda, sin almohadas y con un colchón deformado y hundido, debajo del cual encontró horquillas, pinzas de pelo y un fular. En la inmobiliaria le pidieron disculpas por el desorden en el piso, escondiéndole la verdad de que la propietaria se había ahorcado repentinamente. A Fran no le quedaba otra cosa que acostumbrarse a las incomodidades lo antes posible, ya que no sabía cuánto tiempo iba a vivir allí. Miró las cajas todavía sin abrir que formaban un camino hacia el recibidor mal iluminado, y apagó la luz. Cansado de la mudanza, intentó dormirse, mientras que sus pensamientos vagaban por el pasado. Necesitaba tiempo para reflexionar tranquilamente sobre la separación de su celosa expareja, y por ello se fue lejos. Desde la distancia, esperaba solucionar los problemas emocionales que tenía acumulados desde hacía tanto. El piso que encontró n...

Un cuento de terror y misterio

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LA SOMBRA DE LA VELA Allí donde se abrazan los vientos, aquellos furiosos y también los suaves, bajo la luna llena de una noche fría de febrero, no se veía a nadie por el sendero de las afueras del pueblo. Sus habitantes se habían quedado acurrucados al lado de las chimeneas. Brillaba mojado por la tormenta solo el viejo techo de la villa al final de todo, que parecía abandonada. Únicamente la sombra de la tenue llama de una vela que se movía intermitentemente tras las cortinas revelaba la existencia de su peculiar poblador, el viejo soltero Francesco Malvagi. En la oscuridad de su caserón, los truenos resaltaban bestiales e infundiendo aquel miedo que te hace temblar. El frío penetraba doloroso en los huesos del habitante y le hacía acelerar sus pasos, que dejaban marcas de barro por el suelo. Acababa de resguardar a sus cuatro perros que ahora le seguían fieles, asustados por la nocturna tormenta. Un gato maulló en el umbral externo del portal, pero nadie le abrió, y su presen...